Miércoles, mayo 11th, 2011 | Author:

Rescatar de las arenas de las playas, caracolas, univalvos o cualquier otro cuerpo calcáreo es el primer paso para hacer nuestras propias creaciones. Y es que el vasto mundo de los complementos marinos no se reduce únicamente a las caracolas cuya única función es servir de audífono para oír el vaivén de las olas, o aquellos singulares ratoncitos creados con caracolas de diferente tamaño y distinta especie de la cabeza a los pies, ni tampoco los monstruosos mejillones de utilidad “cero” que a muchos place colocar como original centro de mesa. En fin todo ese montón de posibilidades que constituyen un verdadero atentado contra el buen gusto.

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